domingo, 12 de noviembre de 2017

Memoria N°1

Temprano siempre mis pies van más rápido. El sol se poso sobre nuestras cabezas y yo solo quería que la ciudad se inundara. Entonces, observo al loco corriendo de un perro hambriento, no pide ayuda y nadie ayuda.
Cuando me sentaba en las bancas del Forestal pensaba que la vida podía ir a una velocidad prudente, como para guardar recuerdos, y la noche fue rápida y termine en el bus de regreso. Me pregunto qué habrá sido del loco, del perro y los sueños que vamos botando como si fueran desechable.

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