Las fortalezas que hemos construido,
los castillos en el aire,
las habitaciones de murallas infinitas,
las cuevas iluminadas con la luz de una vela,
el silencio bajo la cama
y los rincones marcados.
Todo comenzó a desmoronarse
creo que fue el día que limpié mi habitación
o fue cuando dejé de preocuparme por mañana.
Las fortalezas que había construido
comenzaron a gritar
eran alaridos fuertes
desgarraron mi garganta
escupí sangre
trague más saliva
y comencé a hablar.
Todo comenzó de nuevo
fue una mañana que desperté.
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